Amanecer sobre el Gran Canal, Venecia, Italia (© Juan Romero/Cavan Images)
Al amanecer, el Gran Canal de Venecia (Italia) es otra ciudad. Sin el tráfico del día, la vía principal de la ciudad se queda en silencio y solo la cruzan algunas barcas de reparto y los primeros vaporetti, mientras la luz baja enciende las fachadas de los palacios. Ese canal en forma de «S» recorre unos cuatro kilómetros y funciona desde hace siglos como la gran avenida veneciana. Por eso las familias más poderosas construyeron mirando al agua: sus casas tenían la entrada principal en el muelle, no en la calle, y todavía hoy se distingue el orden de sus puertas y ventanas sobre la superficie.
Venecia se reparte entre más de 100 islas unidas por puentes, y el conjunto es Patrimonio Mundial desde 1987. Y a esta hora se entiende mejor su origen: una ciudad levantada sobre estacas en medio de una laguna. Si vas, madruga, porque Venecia regala su mejor versión antes del desayuno.