Vista aérea del paisaje urbano y las dunas de arena en Maspalomas, Gran Canaria, España (© Marco Bottigelli/Getty Images)
Maspalomas, en Gran Canaria, España, sorprende con un paisaje donde la ciudad y el desierto parecen tocarse sin mezclarse. Desde el aire, el trazado ordenado de calles y edificios se detiene de forma abrupta ante un mar de dunas doradas que se extiende junto al Atlántico, creando un contraste único en el archipiélago.
Estas dunas móviles, que pueden superar los diez metros de altura, cambian de forma con el viento, avanzando lentamente y redibujando el paisaje día a día. A escasos metros, la vida urbana sigue su ritmo, entre avenidas, hoteles y paseos marítimos. Este encuentro tan cercano entre lo dinámico y lo construido convierte a Maspalomas en un lugar singular dentro de España. Aquí, la arena nunca permanece quieta y recuerda que incluso los paisajes más icónicos están en constante transformación.