Flores de crocus púrpuras, Siete Lagos de Rila, Bulgaria (© Maya Karkalicheva/Getty Images)
En la imagen de hoy se aprecia la impresionante belleza de las flores de crocus púrpuras en los Siete Lagos de Rila, en Bulgaria. Estas pequeñas plantas de montaña brotan tras el deshielo, anunciando la llegada de la primavera. Crecen a partir de cormos y resisten el frío extremo, abriéndose al sol durante pocas horas, lo que las convierte en un espectáculo efímero y muy fotografiado. Su presencia es común en praderas alpinas por encima de los dos mil metros y atrae a los primeros insectos polinizadores. Algunas especies son endémicas de la región balcánica.
En España, los crocus se asocian de forma inmediata al azafrán, obtenido del Crocus sativus y cultivado tradicionalmente en Castilla-La Mancha. Aunque las flores de Rila no se usan con fines culinarios, comparten color y delicadeza. Ambas simbolizan paciencia y cuidado, ya que el azafrán requiere miles de flores para obtener unos gramos de especia.